¡Qué horrible sensación es sentirse desganado! Cuando uno ya tiene una carrera terminada y ya se encuentra haciendo la tesis, lo único que pretende es obtener un empleo de lo que estudió. Cientos de currículums enviados y sin ninguna respuesta. Algunos llamados para entrevistas, pero sin resultados. La desilusión que tengo es tan grande y grave que decidí bajar los brazos y continuar en el trabajo en el que estoy sólo por comodidad y por saber que a fin de mes voy a contar con ese dinero que me permite salir con mis amigos, con mi novia, comprarme pilcha y hasta ahorrar para futuras vacaciones.
La decepción por no encontrar un trabajo en una revista, un diario o una radio me llevó hasta dejar de hacer algo que realmente me gustaba. Cuando tenía 17 años y estaba por empezar a estudiar periodismo, mis conocidos me preguntaban por qué había elegido esta carrera. Simplemente les contestaba: "Me encanta escribir". Y cada vez que me sentaba a redactar una nota para alguna materia, me daba cuenta de que había elegido la profesión ideal para mí. Sin embargo, cuando terminé la cursada, el estudio para los finales que adeudaba, la preparación de la tesis y las nombradas desilusiones, hicieron que me olvidara de la escritura y, como consecuencia, de este blog.
Esta tarde estuve hablando con Martín, un muy amigo mío, y le comenté mi situación. En ese momento me preguntó si contaba con un blog. Le contesté que sí, pero al que tenía muy abandonado (la última entrada que publiqué fue a mediados de mayo de 2010). Él, sorprendido por lo que le comenté, me cuestionó el motivo por el cual había dejado de hacerlo, siendo esta la forma de mantener latente la práctica de la escritura y la manera de hacerme conocer ante otros periodistas de la comunidad. Le dije que no sabía de qué escribir y sentía temor de publicar algo que no sea interesante para los demás. Es increíble hasta qué punto llegó mi frustación, que me impidió a hacer algo que siempre me apasionó. Recibí una pequeña cagada a pedos.
El reloj marcó las 18 y ambos tuvimos que abandonar la conversación ya que debíamos retirarnos de nuestro trabajo. En el camino hacia mi casa, no paré de pensar un segundo en lo que había hablado con mi amigo y sobré qué tema podría escribir la próxima vez que lo decidiera a hacer. Es por eso que ahora, luego de varios meses, vuelvo a llenar de palabras una hoja en blanco. Agradezco enteramente a Martín por devolverme la motivación de redactar una nota. Por otra parte, una persona a la cual quiero mucho me dijo que "en la vida, uno no tiene que preocuparse cuando no le salen las cosas como uno quisiera, si no que debe ocuparse". Estas líneas también están dedicadas a ella.
miércoles, 16 de marzo de 2011
jueves, 27 de mayo de 2010
El hincha
Después de varios meses de inutilidad de este blog, vuelvo a revivirlo. No tuve tiempo de escribir una nota, por esta razón les dejo un cuento de Eduardo Galeano del libro "El fútbol a sol y sombra", para que, una vez más, noten la genialidad de este escritor.
Una vez por semana, el hincha huye de su casa y asiste al estadio.
Flamean las banderas, suenan las matracas, los cohetes, los tambores, llueven las serpientes y el papel picado; la ciudad desaparece, la rutina se olvida, sólo existe el templo. En este espacio sagrado, la única religión que no tiene ateos exibe a sus divinidades. Aunque el hincha puede contemplar el milagro, más cómodamente, en la pantalla de la tele, prefiere emprender la peregrinación hacia este lugar donde puede ver en carne y hueso a sus ángeles, batiéndose a duelo contra los demonios de turno.
Aquí, el hincha agita el pañuelo, traga saliva, glup, traga veneno, se come la gorra, susurra plegarias y maldiciones y de pronto se rompe la garganta en una ovación y salta como pulga abrazando al desconocido que grita el gol a su lado. Mientras dura la misa pagana, el hincha es muchos. Con miles de devotos comparte la certeza de que somos los mejores, todos los árbitros están vendidos, todos los rivales son tramposos.
Rara vez el hincha dice: «hoy juega mi club». Más bien dice: «Hoy jugamos nosotros». Bien sabe este jugador número doce que es él quein sopla los vientos de fervor que empujan la pelota cuando ella se duerme, como bien saben los otros once jugadores que jugar sin hinchada es como bailar sin música.
Cuando el partido concluye, el hincha, que no se ha movido de la tribuna, celebra su victoria; qué goleada les hicimos, qué paliza les dimos, o llora su derrota; otra vez nos estafaron, juez ladrón. Y entonces el sol se va y el hncha se va. Caen las sombras sobre el estadio que se vacía. En las gradas de cemento arden, aquí y allá, algunas hogueras de fuego fugaz, mientras se van apagando las luces y las voces. El estadio se queda solo y también el hincha regresa a su soledad, yo que ha sido nosotros: el hincha se aleja, se dispersa, se pierde, y el domingo es melancólico como un miércoles de cenizas después de la muerte del carnaval.
Una vez por semana, el hincha huye de su casa y asiste al estadio.
Flamean las banderas, suenan las matracas, los cohetes, los tambores, llueven las serpientes y el papel picado; la ciudad desaparece, la rutina se olvida, sólo existe el templo. En este espacio sagrado, la única religión que no tiene ateos exibe a sus divinidades. Aunque el hincha puede contemplar el milagro, más cómodamente, en la pantalla de la tele, prefiere emprender la peregrinación hacia este lugar donde puede ver en carne y hueso a sus ángeles, batiéndose a duelo contra los demonios de turno.
Aquí, el hincha agita el pañuelo, traga saliva, glup, traga veneno, se come la gorra, susurra plegarias y maldiciones y de pronto se rompe la garganta en una ovación y salta como pulga abrazando al desconocido que grita el gol a su lado. Mientras dura la misa pagana, el hincha es muchos. Con miles de devotos comparte la certeza de que somos los mejores, todos los árbitros están vendidos, todos los rivales son tramposos.
Rara vez el hincha dice: «hoy juega mi club». Más bien dice: «Hoy jugamos nosotros». Bien sabe este jugador número doce que es él quein sopla los vientos de fervor que empujan la pelota cuando ella se duerme, como bien saben los otros once jugadores que jugar sin hinchada es como bailar sin música.
Cuando el partido concluye, el hincha, que no se ha movido de la tribuna, celebra su victoria; qué goleada les hicimos, qué paliza les dimos, o llora su derrota; otra vez nos estafaron, juez ladrón. Y entonces el sol se va y el hncha se va. Caen las sombras sobre el estadio que se vacía. En las gradas de cemento arden, aquí y allá, algunas hogueras de fuego fugaz, mientras se van apagando las luces y las voces. El estadio se queda solo y también el hincha regresa a su soledad, yo que ha sido nosotros: el hincha se aleja, se dispersa, se pierde, y el domingo es melancólico como un miércoles de cenizas después de la muerte del carnaval.
domingo, 18 de octubre de 2009
El verdadero encanto de un gimnasio de boxeo
Néstor Ferrairo tiene 70 años, pero realmente no lo parece. “Todos mis conocidos me dicen que parezco más joven. Me mantengo así gracias a que practiqué deportes todo mi vida”, afirma, entre risas. Y vaya si no será verdad lo que dice. Jugó al fútbol, básquet, corrió en maratones y desde 1984 entrena ciclismo. Sin embargo, él hizo historia en el deporte que más le gusta: el boxeo.
Nació en el pueblo Carlos María Naón y conoció el boxeo a los 5 años, gracias al pugilista local Pedro Damín, quien era muy allegado a su padre. Empezó a entrenar desde muy chico en su ciudad natal y tuvo su primera pelea a los 17 años en un festival en el club Libertad 9 de Julio. En su vida disputó 84 combates, de los cuales ganó 74, empató 7 y perdió solamente en 3 ocasiones. Su entrenador durante su campaña boxística fue Manuel Tejeiro. Éste último era, además, enfermero y solamente podía entrenarlo recién por la noche, cuando se retiraba de su trabajo. Al mismo tiempo, otros compañeros de la secundaria de Ferrairo se interesaron por el deporte y él mismo les empezó a enseñar en un galpón muy grande de la zona, ubicado en la avenida Vedia y San Luis. Así fue cómo se creó la “Escuela de Boxeo Manuel Tejeiro”, nombrada así en homenaje a su maestro de toda la vida.
A los pocos años se dejó de utilizar ese galpón por un inconveniente con la Municipalidad, y allí comenzó toda una serie de cambios de espacios hasta que Ferrairo propuso que se entrenara en su propio hogar. Las bolsas se habían colgado en el garaje y el ring estaba armado en el patio de su casa, debajo de una parra. Además, en el quincho había dos bicicletas fijas y algunas colchonetas para que los chicos pudieran hacer la parte física. “Cuando se enfermó su mamá, nos tuvimos que ir de ahí ya que los golpes de las bolsas y todo el ruido retumbaba dentro de la casa. El gimnasio permaneció cerrado por varios meses, hasta que una amiga mía del consultorio de Los Empleados de Comercio me consiguió una fábrica abandonada, en donde pedí una parte y me la dieron sin ningún problema. Es ahí en donde estamos en la actualidad, pero si algún día viene alguien pidiendo la fábrica, estamos otra vez en la calle”, expresó Noemí Tinetti, neuróloga de la Federación Argentina de Box y presidente de la Comisión Municipal de Boxeo de la ciudad de 9 de Julio.
Lo que tiene de mágico este gimnasio de boxeo es que se les abren las puertas a todos los que quieran entrenarse. “Hay chicos que han estado presos, que anduvieron por las drogas y hasta profesionales de todo tipo. Entrenan incluso dos chicos que presentan problemas mentales. Ninguno es excluido ni mirado distinto. Ahí todos son iguales e importantes. Existen en muy pocos ámbitos una cosa así. Esa es una de las características de Néstor”, explicó Tinetti.
“Esta es la posibilidad real de ver gente que se va recuperando en la pertenencia del grupo y que de pronto han cambiado totalmente. Nosotros tenemos varios chicos que han estado presos por distintas circunstancias. Y de pronto uno nota cómo se van incorporando, cómo después en la medida en que boxean la gente del pueblo los va conociendo. Entonces lo que va sucediendo es una reinserción social muy importante. Esto es lo que tiene de maravilloso de verlo. Muchísimos vuelven a caer y otros tantos desaparecen, pero muchos han zafado de la vida, han conseguido un trabajo y han logrado sostenerlo. Porque en realidad lo que aprenden en el gimnasio es la noción del esfuerzo, algo que en los últimos 20 años la sociedad argentina se ha olvidado de lo qué es. Y ahí adentro, si ellos no ponen su esfuerzo, cuando se suben a un ring después le van a pegar. Entonces saben que deben entrenar y que eso lleva un tiempo”, añadió Ferrairo.
La presidente de la Comisión Municipal de Boxeo de 9 de julio se emociona cuando cuenta que en los últimos años, por lo menos una vez al mes, hacen una reunión para festejar los cumpleaños de ese mes. Y en muchos casos de los chicos que cumplían años era la primera vez en la vida que alguien se los festejaba y que tenían una torta. “Estos son los valores que brinda el lugar. Porque estos chicos no van a entrar a un gimnasio común porque están discriminados desde ellos mismos. Y porque realmente muchos no los mirarían bien. En cambio, en un gimnasio de boxeo la cosa es distinta, ya que generalmente se les acercan más los chicos que más carencias tienen”, agregó Tinetti.
La escuela no tiene ningún tipo de apoyo municipal ni privado. Los últimos dos pares de guantes que pudieron comprar fue gracias a una rifa que realizaron en un evento de boxeo. Los chicos hasta se han llegado a lastimar porque los guantes estaban viejos. “Nunca me interesó buscar ayuda política porque después tengo que depender de los políticos. El 31 de abril de 1981 saqué a dos campeones argentinos en la Federación Argentina de Boxeo, Roberto rocky Defooz y Jorge Pastor. Cuando regresamos a 9 de julio, a los dos días nos comunicaron que teníamos que representar a la Argentina en un torneo en Brasil. Entonces me llamó el intendente diciéndome que quería colaborar. Me ofreció pagarme el viaje a Brasil para que acompañara a los dos boxeadores. Yo niego el favor porque no me correspondía, pero le comento que lo único que quería era que me dieran implementos para el gimnasio. Y lo que sucedió fue que no fui a Brasil ni jamás me brindaron algún implemento”, indicó Ferrairo.
Hace ya 50 años que Néstor Ferrairo fundó la Escuela de Boxeo Manuel Tejeira, lugar por el cual pasaron muchos boxeadores. Hasta el mítico boxeador Víctor Galíndez, quien obtuvo dos veces el título mundial de peso mediopesado en 1974 y 1979, entrenó en su gimnasio en 1961. Actualmente, 40 personas, entre hombres y mujeres, se ejercitan en este sitio ya histórico de la ciudad de 9 de Julio.
Nació en el pueblo Carlos María Naón y conoció el boxeo a los 5 años, gracias al pugilista local Pedro Damín, quien era muy allegado a su padre. Empezó a entrenar desde muy chico en su ciudad natal y tuvo su primera pelea a los 17 años en un festival en el club Libertad 9 de Julio. En su vida disputó 84 combates, de los cuales ganó 74, empató 7 y perdió solamente en 3 ocasiones. Su entrenador durante su campaña boxística fue Manuel Tejeiro. Éste último era, además, enfermero y solamente podía entrenarlo recién por la noche, cuando se retiraba de su trabajo. Al mismo tiempo, otros compañeros de la secundaria de Ferrairo se interesaron por el deporte y él mismo les empezó a enseñar en un galpón muy grande de la zona, ubicado en la avenida Vedia y San Luis. Así fue cómo se creó la “Escuela de Boxeo Manuel Tejeiro”, nombrada así en homenaje a su maestro de toda la vida.
A los pocos años se dejó de utilizar ese galpón por un inconveniente con la Municipalidad, y allí comenzó toda una serie de cambios de espacios hasta que Ferrairo propuso que se entrenara en su propio hogar. Las bolsas se habían colgado en el garaje y el ring estaba armado en el patio de su casa, debajo de una parra. Además, en el quincho había dos bicicletas fijas y algunas colchonetas para que los chicos pudieran hacer la parte física. “Cuando se enfermó su mamá, nos tuvimos que ir de ahí ya que los golpes de las bolsas y todo el ruido retumbaba dentro de la casa. El gimnasio permaneció cerrado por varios meses, hasta que una amiga mía del consultorio de Los Empleados de Comercio me consiguió una fábrica abandonada, en donde pedí una parte y me la dieron sin ningún problema. Es ahí en donde estamos en la actualidad, pero si algún día viene alguien pidiendo la fábrica, estamos otra vez en la calle”, expresó Noemí Tinetti, neuróloga de la Federación Argentina de Box y presidente de la Comisión Municipal de Boxeo de la ciudad de 9 de Julio.
Lo que tiene de mágico este gimnasio de boxeo es que se les abren las puertas a todos los que quieran entrenarse. “Hay chicos que han estado presos, que anduvieron por las drogas y hasta profesionales de todo tipo. Entrenan incluso dos chicos que presentan problemas mentales. Ninguno es excluido ni mirado distinto. Ahí todos son iguales e importantes. Existen en muy pocos ámbitos una cosa así. Esa es una de las características de Néstor”, explicó Tinetti.
“Esta es la posibilidad real de ver gente que se va recuperando en la pertenencia del grupo y que de pronto han cambiado totalmente. Nosotros tenemos varios chicos que han estado presos por distintas circunstancias. Y de pronto uno nota cómo se van incorporando, cómo después en la medida en que boxean la gente del pueblo los va conociendo. Entonces lo que va sucediendo es una reinserción social muy importante. Esto es lo que tiene de maravilloso de verlo. Muchísimos vuelven a caer y otros tantos desaparecen, pero muchos han zafado de la vida, han conseguido un trabajo y han logrado sostenerlo. Porque en realidad lo que aprenden en el gimnasio es la noción del esfuerzo, algo que en los últimos 20 años la sociedad argentina se ha olvidado de lo qué es. Y ahí adentro, si ellos no ponen su esfuerzo, cuando se suben a un ring después le van a pegar. Entonces saben que deben entrenar y que eso lleva un tiempo”, añadió Ferrairo.
La presidente de la Comisión Municipal de Boxeo de 9 de julio se emociona cuando cuenta que en los últimos años, por lo menos una vez al mes, hacen una reunión para festejar los cumpleaños de ese mes. Y en muchos casos de los chicos que cumplían años era la primera vez en la vida que alguien se los festejaba y que tenían una torta. “Estos son los valores que brinda el lugar. Porque estos chicos no van a entrar a un gimnasio común porque están discriminados desde ellos mismos. Y porque realmente muchos no los mirarían bien. En cambio, en un gimnasio de boxeo la cosa es distinta, ya que generalmente se les acercan más los chicos que más carencias tienen”, agregó Tinetti.
La escuela no tiene ningún tipo de apoyo municipal ni privado. Los últimos dos pares de guantes que pudieron comprar fue gracias a una rifa que realizaron en un evento de boxeo. Los chicos hasta se han llegado a lastimar porque los guantes estaban viejos. “Nunca me interesó buscar ayuda política porque después tengo que depender de los políticos. El 31 de abril de 1981 saqué a dos campeones argentinos en la Federación Argentina de Boxeo, Roberto rocky Defooz y Jorge Pastor. Cuando regresamos a 9 de julio, a los dos días nos comunicaron que teníamos que representar a la Argentina en un torneo en Brasil. Entonces me llamó el intendente diciéndome que quería colaborar. Me ofreció pagarme el viaje a Brasil para que acompañara a los dos boxeadores. Yo niego el favor porque no me correspondía, pero le comento que lo único que quería era que me dieran implementos para el gimnasio. Y lo que sucedió fue que no fui a Brasil ni jamás me brindaron algún implemento”, indicó Ferrairo.
Hace ya 50 años que Néstor Ferrairo fundó la Escuela de Boxeo Manuel Tejeira, lugar por el cual pasaron muchos boxeadores. Hasta el mítico boxeador Víctor Galíndez, quien obtuvo dos veces el título mundial de peso mediopesado en 1974 y 1979, entrenó en su gimnasio en 1961. Actualmente, 40 personas, entre hombres y mujeres, se ejercitan en este sitio ya histórico de la ciudad de 9 de Julio.

martes, 30 de septiembre de 2008
Crisis financiera en Estados Unidos
Con votos del partido republicano, la Cámara de Representantes rechazó ayer el paquete de rescate de 700.000 millones de dólares, concebidos por la Casa Blanca para intentar detener el colapso bursátil.
La noticia provocó una caída en el Dow Jones, la bolsa estadounidense de valores, de 777 puntos, la pérdida en volúmenes y en la riqueza más grande de la historia. En esta única jornada se perdieron 1,2 billón de dólares, casi el doble del rescate que se buscaba.
El proyecto de ley, que implica la mayor intervención del gobierno en la economía desde la Gran Depresión, recibió 228 votos a favor y 205 en contra, y fue rechazado tanto por legisladores republicanos como por demócratas, apenas un día después de que los líderes del Congreso anunciaran que se había llegado a un acuerdo para aprobarlo.
La jornada arrojó fuertes caídas en todo el mundo. En Asia y en Europa, en promedio, de cinco por ciento, y en Irlanda trepó al 8%. En todas las grandes capitales los valores bursátiles se despedazaron.
La sensación reinante en Estados Unidos fue muy parecida a la que experimentaron los argentinos durante la crisis financiera y política del 2001. Los estadounidenses comenzaron a tomar verdadera conciencia de que no sólo sus ahorros se están evaporando y sus fondos de pensión están perdiendo valor sino que, además, no parece haber nadie en Washington capaz de hacerse cargo de esta pesadilla.
Pese a que George Bush y los líderes de los dos partidos en el Congreso habían llegado el domingo a un acuerdo e insistido en que el paquete era clave para evitar una situación aún más catastrófica, 228 diputados (133 republicanos y 95 demócratas) votaron en contra, mientras que 140 demócratas y 65 republicanos lo hicieron a favor, exhibiendo una nítida división, especialmente en el oficialismo.
La mayoría de los legisladores que votaron en contra del proyecto prefirieron alinearse con los electores de sus respectivos estados que piensan que los bancos no merecen ser rescatados con el dinero de los contribuyentes. El argumento de los republicanos fue así que el Estado no debía intervenir en el salvataje. Entre tanto, algunos demócratas se opusieron al proyecto porque lo consideraron insuficiente. Los demócratas siempre han defendido que el Estado debe intervenir en la economía para asegurar su buen funcionamiento, y mucho más en tiempos de crisis.
La votación fue una catastrófica derrota para Bush, su secretario del Tesoro, Henry Paulson, e incluso para el candidato a presidente, John McCain, quien se pasó todo el jueves último en el Congreso negociando para sumar los votos de los republicanos.
En unas breves declaraciones junto al presidente de Ucrania, Víktor Yuschenko, Bush dijo que estaba "muy decepcionado".
La caída en los mercados internacionales comenzó antes de que se supiera que la ley había sido rechazada. La Bolsa en Hong Kong cerró cuatro por ciento a la baja, los mercados europeos siguieron sus pasos y al final del día en Nueva York el Dow Jones cerró 777 puntos abajo. Los mercados además detestan que el proyecto no sea el original, es decir, que se le entregue un cheque en blanco a Paulson y a Bush para disponer de todo el dinero según su criterio y sin controles.
La noticia provocó una caída en el Dow Jones, la bolsa estadounidense de valores, de 777 puntos, la pérdida en volúmenes y en la riqueza más grande de la historia. En esta única jornada se perdieron 1,2 billón de dólares, casi el doble del rescate que se buscaba.
El proyecto de ley, que implica la mayor intervención del gobierno en la economía desde la Gran Depresión, recibió 228 votos a favor y 205 en contra, y fue rechazado tanto por legisladores republicanos como por demócratas, apenas un día después de que los líderes del Congreso anunciaran que se había llegado a un acuerdo para aprobarlo.
La jornada arrojó fuertes caídas en todo el mundo. En Asia y en Europa, en promedio, de cinco por ciento, y en Irlanda trepó al 8%. En todas las grandes capitales los valores bursátiles se despedazaron.
La sensación reinante en Estados Unidos fue muy parecida a la que experimentaron los argentinos durante la crisis financiera y política del 2001. Los estadounidenses comenzaron a tomar verdadera conciencia de que no sólo sus ahorros se están evaporando y sus fondos de pensión están perdiendo valor sino que, además, no parece haber nadie en Washington capaz de hacerse cargo de esta pesadilla.
Pese a que George Bush y los líderes de los dos partidos en el Congreso habían llegado el domingo a un acuerdo e insistido en que el paquete era clave para evitar una situación aún más catastrófica, 228 diputados (133 republicanos y 95 demócratas) votaron en contra, mientras que 140 demócratas y 65 republicanos lo hicieron a favor, exhibiendo una nítida división, especialmente en el oficialismo.
La mayoría de los legisladores que votaron en contra del proyecto prefirieron alinearse con los electores de sus respectivos estados que piensan que los bancos no merecen ser rescatados con el dinero de los contribuyentes. El argumento de los republicanos fue así que el Estado no debía intervenir en el salvataje. Entre tanto, algunos demócratas se opusieron al proyecto porque lo consideraron insuficiente. Los demócratas siempre han defendido que el Estado debe intervenir en la economía para asegurar su buen funcionamiento, y mucho más en tiempos de crisis.
La votación fue una catastrófica derrota para Bush, su secretario del Tesoro, Henry Paulson, e incluso para el candidato a presidente, John McCain, quien se pasó todo el jueves último en el Congreso negociando para sumar los votos de los republicanos.
En unas breves declaraciones junto al presidente de Ucrania, Víktor Yuschenko, Bush dijo que estaba "muy decepcionado".
La caída en los mercados internacionales comenzó antes de que se supiera que la ley había sido rechazada. La Bolsa en Hong Kong cerró cuatro por ciento a la baja, los mercados europeos siguieron sus pasos y al final del día en Nueva York el Dow Jones cerró 777 puntos abajo. Los mercados además detestan que el proyecto no sea el original, es decir, que se le entregue un cheque en blanco a Paulson y a Bush para disponer de todo el dinero según su criterio y sin controles.
Cuestionario Parrat
1) ¿Qué características tiene el reportaje de acuerdo al texto de Parrat?
Este reportaje, de acuerdo a las características que plantea Sonia Fernández Parrat en su texto, es un género muy versátil, ya que puede incorporar y combinar múltiples procedimientos y recursos de escrituras. No se refiere a un hecho estrictamente actual, tiene un estilo informativo que permite más libertad que la noticia que la noticia, y sin continuidad en el temario de los medios. El periodista incorpora elementos analíticos. El reportaje cumple una misión, no sólo informativa, sino cultural de primer orden.
2) ¿Qué géneros componen ese reportaje?
Componen este reportaje los géneros biográficos, de interés humano y el reportaje narrativo.
3) ¿Cuál es el tema de ese reportaje?
El tema principal de este reportaje es la vida del escritor Ricardo Emilio Piglia Renzi. Sus orígenes y el desarrollo en la literatura.
4) ¿Tiene coherencia e integridad ese reportaje?
Este reportaje tiene coherencia e integridad.
5) ¿Coincide el estilo con la revista en que fue publicada? ¿Si o no, por qué?
El reportaje fue extraído de Radar, el suplemento cultural de Página/12. Es frecuente ver este tipo de notas en Radar. Este reportaje coincide con el estilo del suplemento porque se trata de un escritor argentino y la literatura es uno de los temas que abarca la publicación.
Este reportaje, de acuerdo a las características que plantea Sonia Fernández Parrat en su texto, es un género muy versátil, ya que puede incorporar y combinar múltiples procedimientos y recursos de escrituras. No se refiere a un hecho estrictamente actual, tiene un estilo informativo que permite más libertad que la noticia que la noticia, y sin continuidad en el temario de los medios. El periodista incorpora elementos analíticos. El reportaje cumple una misión, no sólo informativa, sino cultural de primer orden.
2) ¿Qué géneros componen ese reportaje?
Componen este reportaje los géneros biográficos, de interés humano y el reportaje narrativo.
3) ¿Cuál es el tema de ese reportaje?
El tema principal de este reportaje es la vida del escritor Ricardo Emilio Piglia Renzi. Sus orígenes y el desarrollo en la literatura.
4) ¿Tiene coherencia e integridad ese reportaje?
Este reportaje tiene coherencia e integridad.
5) ¿Coincide el estilo con la revista en que fue publicada? ¿Si o no, por qué?
El reportaje fue extraído de Radar, el suplemento cultural de Página/12. Es frecuente ver este tipo de notas en Radar. Este reportaje coincide con el estilo del suplemento porque se trata de un escritor argentino y la literatura es uno de los temas que abarca la publicación.
martes, 16 de septiembre de 2008
Sonia Parrat: El reportaje en prensa
1. En función del texto de Parrat, defina las características más importantes del reportaje.
2. ¿Cuáles son las tendencias?
3. ¿ Cuál ha sido la evolución histórica del reportaje?
1. El reportaje es un género informativo en el que se refieren hechos que no tienen por qué ser estrictamente actuales, con un estilo que permite más libertad que la noticia, y sin continuidad en el temario de los medios. Se caracteriza por su diversidad funcional, temática, compositiva y estilística. Es un género muy versátil, ya que puede incorporar y combinar múltiples procedimientos y recursos de escritura, absolver en parte o del todo otros géneros periodísticos informativos y de opinión. Además, puede asimilar parcial o totalmente géneros literarios y artísticos. El reportaje es el más flexible, el más complejo y el más camaleónico de los géneros periodísticos. Permite captar con profundidad la realidad, llegar a la esencia de los hechos y de los acontecimientos.
2. La realidad que nos rodea es cada vez más compleja y el lector contemporáneo es diferente y se ha creado nuevas necesidades y exigencias, no sólo de estar informado conociendo lo que ocurre sino también por qué, para qué y cómo ocurre. Esto determina la necesidad de nuevos métodos y técnicas a la hora de escribir, que se encuentran sintetizados en el que debería ser el género predominante por excelencia en las próximas décadas, el reportaje. Éste cumple una misión, no sólo informativa sino cultural de primer orden. Informa a los lectores, y, al propio tiempo, conforma sus gustos y afina el paladar literario del público lector. El reportaje permite que la información sea realizada y trabajaba con altura, con nivel literario y precisión periodística.
3. El reportaje va a nacer de la literatura testimonial, especialmente de las crónicas, relaciones epistolares, estampas costumbristas y relatos de viaje. Se va a ir configurando aproximadamente durante la primera mitad del siglo XIX, con la sustitución de la prensa de partido característica del siglo XVIII por la prensa informativa de amplia difusión. Finalmente, se consolida entre las últimas décadas del siglo XIX y principios del XX, con el advenimiento de la denominada sociedad de comunicación de masas, de la mano de las agencias de noticias, los documentales cinematográficos, los informativos radiofónicos y de los magazines ilustrados y los grandes diarios de información general.
Alrededor de la mitad del siglo XX, los responsables de periódicos se dieron cuenta de que el mundo se había convertido en algo tan complicado que era necesario apoyar los textos con comentarios para presentar las noticias de una forma clara; de esta manera, los directores se inclinaron hacia lo que llamaban “reportaje interpretativo”. Es durante las décadas de los 50 y 60 cuando el llamado “gran reportaje” o reportaje en profundidad y vive sus momentos dorados. El reportaje interpretativo se convirtió a principios de los 70, en una de las piedras angulares y básicas del llamado “Nuevo Periodismo”.
Actualmente, los reportajes suelen relegarse en la práctica a una serie concreta de secciones no consideradas centrales de los periódicos, un hecho que da cuenta de la escasa importancia y “seriedad” informativa de los responsables de los diarios le otorgan.
2. ¿Cuáles son las tendencias?
3. ¿ Cuál ha sido la evolución histórica del reportaje?
1. El reportaje es un género informativo en el que se refieren hechos que no tienen por qué ser estrictamente actuales, con un estilo que permite más libertad que la noticia, y sin continuidad en el temario de los medios. Se caracteriza por su diversidad funcional, temática, compositiva y estilística. Es un género muy versátil, ya que puede incorporar y combinar múltiples procedimientos y recursos de escritura, absolver en parte o del todo otros géneros periodísticos informativos y de opinión. Además, puede asimilar parcial o totalmente géneros literarios y artísticos. El reportaje es el más flexible, el más complejo y el más camaleónico de los géneros periodísticos. Permite captar con profundidad la realidad, llegar a la esencia de los hechos y de los acontecimientos.
2. La realidad que nos rodea es cada vez más compleja y el lector contemporáneo es diferente y se ha creado nuevas necesidades y exigencias, no sólo de estar informado conociendo lo que ocurre sino también por qué, para qué y cómo ocurre. Esto determina la necesidad de nuevos métodos y técnicas a la hora de escribir, que se encuentran sintetizados en el que debería ser el género predominante por excelencia en las próximas décadas, el reportaje. Éste cumple una misión, no sólo informativa sino cultural de primer orden. Informa a los lectores, y, al propio tiempo, conforma sus gustos y afina el paladar literario del público lector. El reportaje permite que la información sea realizada y trabajaba con altura, con nivel literario y precisión periodística.
3. El reportaje va a nacer de la literatura testimonial, especialmente de las crónicas, relaciones epistolares, estampas costumbristas y relatos de viaje. Se va a ir configurando aproximadamente durante la primera mitad del siglo XIX, con la sustitución de la prensa de partido característica del siglo XVIII por la prensa informativa de amplia difusión. Finalmente, se consolida entre las últimas décadas del siglo XIX y principios del XX, con el advenimiento de la denominada sociedad de comunicación de masas, de la mano de las agencias de noticias, los documentales cinematográficos, los informativos radiofónicos y de los magazines ilustrados y los grandes diarios de información general.
Alrededor de la mitad del siglo XX, los responsables de periódicos se dieron cuenta de que el mundo se había convertido en algo tan complicado que era necesario apoyar los textos con comentarios para presentar las noticias de una forma clara; de esta manera, los directores se inclinaron hacia lo que llamaban “reportaje interpretativo”. Es durante las décadas de los 50 y 60 cuando el llamado “gran reportaje” o reportaje en profundidad y vive sus momentos dorados. El reportaje interpretativo se convirtió a principios de los 70, en una de las piedras angulares y básicas del llamado “Nuevo Periodismo”.
Actualmente, los reportajes suelen relegarse en la práctica a una serie concreta de secciones no consideradas centrales de los periódicos, un hecho que da cuenta de la escasa importancia y “seriedad” informativa de los responsables de los diarios le otorgan.
martes, 26 de agosto de 2008
La vida de Ricardo Mercado
Ricardo Mercado tiene 25 años. Es chaqueño, pero vive en la ciudad de Buenos Aires desde 2000, cuando decidió estudiar Ciencias Políticas en la UBA. Luego de aprobar el CBC y de cursar el primer año de dicha carrera, sus gustos por la política poco a poco fueron cayendo por la cantidad de injusticia que encontró. Al otro año se anotó en la misma facultad para estudiar abogacía, con más dudas que certezas. Actualmente, se encuentra cursando materias de tercer año y afirma que está muy entusiasmado. Sin embargo, la vida de Mercado pasa por otro lado. Hace varios años conoció a Gabriel Laya y a Jorge Jure, presidente y vicepresidente de la Asociación Civil Seis Varones. Esta es una organización sin fines de lucro que surgió del espíritu solidario de un grupo de trabajo, pertenecientes en su mayoría de la Dirección General de Tecnología del Poder Judicial de la Nación. Ricardo se acercó a ellos cuando fueron de visita a la provincia de Chaco en enero de 2004. "Me enteré por medio de un amigo que acababan de formar una ONG con el fin de brindar asistencia social y material a las escuelas rurales. Me entrevisté con ellos y me ofrecieron a que me uniera a su lucha. Acepté sin pensarlo, ya que siempre me preocupé por la gente de mi lugar, que no tuvieron, ni por asomo, las mismas posibilidades que tuve, como ir a la escuela, tener siempre comida en mi casa o irme a estudiar a la provincia más importante del país".
Hace unas semanas, siete jóvenes concurrieron a un viaje a un pueblo chaqueño llamado "El Impenetrable", una zona totalmente abandonada y olvidada. A ese viaje fueron también dos integrantes de la Red de Magos Solidarios, quiénes, según Mercado, fueron muy importantes ya que brindaron mucha ayuda, no sólo haciendo magia, sino en otras actividades, tanto con los chicos como con los familiares. En esa excursión, visitaron varios varios parajes de la zona de Sauzalito, en donde distribuyeron alimentos, ropa, juguetes, útiles escolares y 60 litros de agua potable. Allí vivieron muchas experiencias. “Están tan alejados de todo, que ni siquiera conocían a Maradona. A los magos, al principio los confundían con brujos, porque nunca en su vida habían oído hablar de magia. Realmente es muy difícil expresar tanto sufrimiento y olvido hacia ellos. Lamentablemente nadie hace nada, ninguno trabaja en serio y el trabajo social no existe. Nosotros tenemos muchas ganas y voluntad de mejorar la situación de ese lugar, pero nos falta los medios y necesitamos que se sumen más personas a este desafío", expresa.
El espíritu solidario de Mercado surgió desde que el era pequeño, ya que lo heredó de sus padres que siempre se preocuparon por ayudar a los demás. Al principio el no entendía muy bien que pasaba, porque sus padres no le dedicaban tanto tiempo para estar con el o el no consideraba que era el necesario. Pero después a medida que fue creciendo se dio cuenta de que no era así. Su familia siempre estaba preocupado por él, pero también por otras personas. "Entonces, eso lo fui adaptando. Y si además a eso le sumas los valores morales y religiosos es como que aún te viene más el amar al prójimo, sin pedir nada y sin esperar nada de él. Solamente que le vaya mejor con tu ayuda".
Relata que una de las historias que más lo conmovió durante estos años fue la de un nene de una escuela ubicada en Santiago del Estero. Su nombre es Luciano y tiene 9 años. Su padre lo había abandonado cuando el era muy chico. En una de las cartas que le escribió dijo que cuando creciera desearía ser como él. "Que alguien me dijera que me iba a tomar como referente de vida, fue una de las cosas más lindas que me pasó. Encima, yo no soy del lugar, es un chico al que conocí en uno de los viajes y creamos un vínculo muy lindo. Me eligió como padrino y cada vez que voy para allá, paso mucho tiempo con él. Es un joven al que le pone mucha garra al estudio, a pesar de tener muy pocos recursos. La verdad que me emociona muchísimo", narró.
Algunas personas pueden suponer que formar parte de una organización no gubernamental puede tener aspectos en contra, como por ejemplo, el tiempo y el esfuerzo que se le dedica a ella. Pero para él no, si no que todo lo contrario. "Cuando trabajo en la asociación o acompaño a Gabriel y a Jorge en los viajes, lo hago porque me agrada hacerlo, y no para quedar bien o para figurar como un héroe. No pienso en si, en vez de gastar tiempo en esto, podría estar con mis amigos, mi familia o estudiando", manifiesta. Es algo que le nace, porque quiere cambiar las cosas. A veces, dice, que se mete tanto en el tema, que termina sufriendo tal como ellos. Varios de sus compañeros hasta tuvieron que realizar terapia porque les llegó todo. "Eso por ahí podría ser un punto negativo, pero después lo demás es hermoso. Ver a un pibe crecer y saber que va a tener otra oportunidad a raíz del trabajo que uno hace, es algo único e incomparable", concluyó.
Hace unas semanas, siete jóvenes concurrieron a un viaje a un pueblo chaqueño llamado "El Impenetrable", una zona totalmente abandonada y olvidada. A ese viaje fueron también dos integrantes de la Red de Magos Solidarios, quiénes, según Mercado, fueron muy importantes ya que brindaron mucha ayuda, no sólo haciendo magia, sino en otras actividades, tanto con los chicos como con los familiares. En esa excursión, visitaron varios varios parajes de la zona de Sauzalito, en donde distribuyeron alimentos, ropa, juguetes, útiles escolares y 60 litros de agua potable. Allí vivieron muchas experiencias. “Están tan alejados de todo, que ni siquiera conocían a Maradona. A los magos, al principio los confundían con brujos, porque nunca en su vida habían oído hablar de magia. Realmente es muy difícil expresar tanto sufrimiento y olvido hacia ellos. Lamentablemente nadie hace nada, ninguno trabaja en serio y el trabajo social no existe. Nosotros tenemos muchas ganas y voluntad de mejorar la situación de ese lugar, pero nos falta los medios y necesitamos que se sumen más personas a este desafío", expresa.
El espíritu solidario de Mercado surgió desde que el era pequeño, ya que lo heredó de sus padres que siempre se preocuparon por ayudar a los demás. Al principio el no entendía muy bien que pasaba, porque sus padres no le dedicaban tanto tiempo para estar con el o el no consideraba que era el necesario. Pero después a medida que fue creciendo se dio cuenta de que no era así. Su familia siempre estaba preocupado por él, pero también por otras personas. "Entonces, eso lo fui adaptando. Y si además a eso le sumas los valores morales y religiosos es como que aún te viene más el amar al prójimo, sin pedir nada y sin esperar nada de él. Solamente que le vaya mejor con tu ayuda".
Relata que una de las historias que más lo conmovió durante estos años fue la de un nene de una escuela ubicada en Santiago del Estero. Su nombre es Luciano y tiene 9 años. Su padre lo había abandonado cuando el era muy chico. En una de las cartas que le escribió dijo que cuando creciera desearía ser como él. "Que alguien me dijera que me iba a tomar como referente de vida, fue una de las cosas más lindas que me pasó. Encima, yo no soy del lugar, es un chico al que conocí en uno de los viajes y creamos un vínculo muy lindo. Me eligió como padrino y cada vez que voy para allá, paso mucho tiempo con él. Es un joven al que le pone mucha garra al estudio, a pesar de tener muy pocos recursos. La verdad que me emociona muchísimo", narró.
Algunas personas pueden suponer que formar parte de una organización no gubernamental puede tener aspectos en contra, como por ejemplo, el tiempo y el esfuerzo que se le dedica a ella. Pero para él no, si no que todo lo contrario. "Cuando trabajo en la asociación o acompaño a Gabriel y a Jorge en los viajes, lo hago porque me agrada hacerlo, y no para quedar bien o para figurar como un héroe. No pienso en si, en vez de gastar tiempo en esto, podría estar con mis amigos, mi familia o estudiando", manifiesta. Es algo que le nace, porque quiere cambiar las cosas. A veces, dice, que se mete tanto en el tema, que termina sufriendo tal como ellos. Varios de sus compañeros hasta tuvieron que realizar terapia porque les llegó todo. "Eso por ahí podría ser un punto negativo, pero después lo demás es hermoso. Ver a un pibe crecer y saber que va a tener otra oportunidad a raíz del trabajo que uno hace, es algo único e incomparable", concluyó.
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